domingo, 12 de julio de 2009

Trastorno de ansiedad generalizada

La intensidad, duración y frecuencia de sus preocupaciones son exageradas e interfiere en la realización de sus tareas y su capacidad para concentrarse.
Les resulta difícil relajarse, permaneciendo en un estado de tensión continuo que les impide dormir.
Sus preocupaciones suelen ir acompañadas de síntomas físicos como temblor, tics o movimientos nerviosos, tensión muscular, dolores de cabeza, irritabilidad, sudoración, sofocos, manos frías.
Su energía está casi al límite debido a que es consumida por sus preocupaciones y ansiedad.
Con el tiempo no es extraño que acaben deprimiéndose debido al malestar continuo y a la pesada carga que les supone su vida diaria.

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